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jueves, 30 de mayo de 2013

Refugio de Sarradets


Cuenta la leyenda que Rolando, sobrino de Carlo Magno, intentaba destruir su espada al final de la batalla de Roncesvalles golpeandola contra la roca.

La Brecha de Roland  es un estrecho collado de 40 metros de ancho y 100 metros de alto que, a 2800 metros de altura sirve de paso entre España y Francia. Cuenta la leyenda que la abrió Rolando, sobrino de Carlo Magno, cuendo intentaba destruir su espada al final de la batalla de Roncesvalles golpeándola contra la roca.

A los pies de la misma, enclavado en el Parque Nacional de los Pirineos se encuentra el refugio de Sarradets o de La Breche de Roland (2587 m.). Con unas espectaculares vistas del Valle de Gavarnie, sirve de punto de partida para el ascenso al Taillon (3144 m.) y como parada en la vuelta al Monte Perdido.
Los accesos mas cercanos son desde Goriz (4h) por la brecha, desde Bujaruelo (5h) por el puerto de bujaruelo, desde Espuguettes (5h) por les escalettes des circo de gavarnie, o desde la Grange de Holle (4h) por les escalettes.

Es un refugio de alta montaña. El cual no dispone de ducha, y en epocas de frío (primeros de junio o finales de septiembre) puede no disponer de agua corriente, por estar las tuberias congeladas. El agua corriente tiene que ser tratada (eso pone en los carteles) aunque nosotros no la tratamos y no nos pasó nada.

Opinión: Las habitaciones son en literas corridas en tres alturas, con lo que en momentos de maxima ocupación es agobiante. La cena fué abundante y buenísima destacando su crema catalana. El desayuno es normal (café, pan, brioche, mantequilla y mermelada). Es destacable su olor a gas en la zona del primer piso.  El wc es un tigre de los de hacer equilibrio.
Refugio*

viernes, 17 de mayo de 2013

Refugio de Goriz.


En la falda del Monte Perdido, a 2.200 metros de altitud se encuentra el que probablemente sea el refugio mas visitado de los Pirineos en su vertiente española. Está abierto y guardado todos los días del año y los accesos desde otros refugios se hacen desde el de Sarradets o La brecha de Roland (4horas), y desde el de Pineta (8horas). Aunque la ruta de acceso mas usada es desde la pradera de Ordesa por la cola de caballo y las clavijas de Soaso (6horas).
Se empezó a construir en 1961, pero continuamente se han ido haciendo arreglos. De hecho muy recientemente se ha ampliado bastante con otro edificio anexo.
Por él pasa la GR-11 y la vuelta a los perdidos. Sirve de base para la ascensión al Monte Perdido por varias de sus rutas, incluyendo la normal, así como a otras cumbres y lugares destacados en el parque nacional de Ordesa: Cilindro, Soum de Ramond, Marboré, Casco, Taillón, Brecha de Rolando o la gruta helada de Casteret.
Cuenta con 72 plazas en literas, servicio de desayuno, almuerzo, cena, así como servicio de bar durante todo el día con bebidas frías y calientes. También cuenta con alquiler de sacos-sabana, crampones y piolets.
Si se le puede poner un pero solo es que no dispone de duchas de agua caliente, pero estando donde está ubicado y el tiempo que vas a pasar en el, no es un problema.

Opinión: Las habitaciones son de literas corridas de mucha gente, con lo que el descanso es escaso. La cena es abundante y rica. Te preguntan si quieres repetir. El desayuno es normal (café, tostadas biscotes, cereales, magdalenas mantequilla y mermelada)
Está construyéndose una ampliación que mejorará el servicio dado, porque realmente el espacio es pequeño para la cantidad de gente que lo visita.
Refugio **

Disponemos del MAPA GAVARNIE-ORDESA de Rando Editions nº24 1:50.000.

lunes, 6 de mayo de 2013

CRÓNICA TREBOL TRAIL 2013


Escrito por Daniel Muñoz.

"Primera carrera de la temporada, nueva y demasiado corta para mí, solo 18km de ná con 1000 metros de desnivel positivo. Esta no es mi guerra pero justamente por eso me planté en la salida sin ninguna presión y simplemente con el objetivo de disfrutar siendo competitivo otra vez.
La carrera consiste en subir tres veces el cerro del Telégrafo por tres vertientes muy distintas entre sí, así que tres subidas y tres bajadas, a por ello. Uno de los puntos que me atrajo de esta carrera es que la organización ha aprovechado para enlazarla con una causa solidaria y es que para recoger el dorsal había que entregar 1kg de comida para el banco de alimentos, no nos cuesta nada y encima ayudamos, ¡pues olé!.
En la salida hace mucho frío (sensación térmica según aemete -1º) y pienso salir forrado de capas, pero al final decido pasar un poco de frío mejor que un poco de calor. Acerté saliendo en manga corta y con los manguitos (por si teníamos que nadar algo, jeje).
Ambientazo en la salida y ¡zas! Salimos, primer kilómetro por asfalto hasta salir del pueblo, me coloco en el segundo grupo detrás de los de cabeza y que sensación tan maravillosa cuando ya en el primer kilómetro sientes que vas bien, que hoy la máquina responde y que tienes fuerzas para tirar hacia arriba.
Primeras subidas, bien, corro en todas y ya vamos en fila de a uno, tomando distancia. Voy con un triatleta que me aprieta en las subidas, pero veo que lleva zapas de asfalto así que pienso “o baja muy bien o a este me lo zampo  en cuanto haya dos piedras en el camino”, y así es, me deja un poco en la subida, pero en cuanto empezamos la bajada, la menos técnica de las tres, le paso como un cohete y a dar caza al siguiente.
Después de primer avituallamiento vamos por una zona de sube-baja donde me noto muy bien, voy con otro corredor al que le meto bastante distancia en este tramo sin forzar, lo que me da muchos ánimos, además me voy acercando poco a poco a “Rafa”, Rafael Martín, gran corredor y además del pueblo donde se celebra la prueba, con lo que el público le lleva en volandas.
Llegamos por segunda vez a lo alto del cerro y empezamos la segunda bajada, llevo a Rafa a diez metros, pero no termino de enlazarle cuando de repente en mitad del bosque no veo marcas de la carrera… mal, nos hemos perdido, así que le digo como si fuera colega de toda la vida, “Rafa!!¡ No veo marcas! Tú que eres de aquí, ¿pá donde es?” a lo que me dice: “¡mierda! es verdad, por allí y bajo a todo trapo detrás suyo.
Viene una bajada muy técnica en la que me empieza a doler las abdominales laterales cuando intento forzar un poco, pero Rafa y yo estamos cogiendo a un grupo que va delante de unos 4 corredores e intento tirar todo lo que puedo, aún así me duele y no les cojo.
Empezamos la última subida al cerro, muy técnica, andando todo el rato y veo al grupo a menos de 100m, me acaban de decir que voy 7º, lo que me anima mucho, además en un repecho especialmente empinao, me pongo a contar los que van delante y veo que el grupo es de 5, por lo que tengo el pódium ¡a la vista! Así que a la caza.
En esta subida recorto pero no les cojo, empezamos la bajada y no puedo forzar todo lo que quisiera, aún así no se me van. Llegamos al último avituallamiento y última bajada, esta quiero bajar a degüello, y así me va, empiezo y ¡zas!, tropezón y me veo en el aire, justo ahí pienso, “seré gilipollas, menuda hostia guapa me voy a dar” y en estas aterrizo. Me paro un segundo y no me puedo creer que no me duela nada, ¡he caído en blando! ¡El único blando que hay en este mar de rocas! Así que me levanto y para abajo.
La primera parte de la bajada es muy técnica, yo creo que es el peor sitio por el que he bajado quitando la bajada del collado de Ballibierna en la antigua vuelta al Aneto. No me he hecho daño en la caída pero no bajo con confianza y voy pensado que 7º está muy bien y que se maten otros. La segunda parte de la bajada es más corrible, con piedras pero por sendero y aquí sí aprieto todo lo que puedo, aún así ya voy cascao y quiero llegar.
 Mucho público en esta última parte de recorrido, me van animando “vamos chaval, que vas 7º”. Último kilómetro en asfalto, horrible, se me hace muy largo, hasta que huelo a meta y intento hacer los últimos 500 metros dignamente. Mucha gente a la llegada y el del micro felicitándome por esta 7º plaza y diciendo mi nombre al entrar, mola.
Así que termino muy contento, sobre todo por las sensaciones en carrera, me he movido en ritmos altos y delante, saliendo sin complejos. A mejorar, no iba del todo bien en las subidas, me falta un poco de fuerza, lo de las abdominales en las bajadas no se que puede ser, pero intentaré reforzar la zona para poder forzar ahí en carrera y por lo demás muy contento para ser la primera de la temporada, seguimos poniendo buenos cimientos para los próximos objetivos, Cross tres Refugios y Maratón Alpino madrileño."